miércoles, 14 de enero de 2009

Recuerdos

Recuerdo aquel día en el que llegué al puerto, aun inseguro y con muchos pensamientos corriendo, ideas y miedos se movían dentro de mi.
Recuerdo haber pensado, conoceré a muchas personas, tal vez al amor de mi vida, tal vez a aquella persona que me entenderá, que me preguntara ¿por que no te conocí antes?, le contestare fácil, "son cosas del destino", siempre he tenido pensamientos muy románticos acerca del destino.

Recuerdo haber odiado este lugar al principio, recuerdo noches de arrepentimiento, noches de soledad y reflexión, no había mucho que reflexionar, nunca he sido un aventurero, así que decidí que las cosas caerían por su propio peso, y así fue.
Poco a poco fui conociendo, fui confiando y un día me encontré en el lugar en el que tenia que estar.

Recuerdo aquella tarde en que los acompañe a tomar fotos, como fiel admirador de la fotografía era algo que me entusiasmaba mucho, nunca había caminado por esos lugares, a cada paso me encontraba mas identificado, como si ya hubiera estado ahí antes, creo que en otra vida acostumbre a pasear por aquí, extasiado en paramnesia camine junto a ustedes hasta llegar al museo de la ciudad, creo que fue la primera vez para los tres en ese lugar, llegamos al parecer un poco tarde, el sol empezaba a ocultarse.

Recuerdo como al pasar esa puerta de madera, nos encontramos en el centro del lugar, con una gran fuente apagada y murciélagos volando alrededor, frente a nosotros se encontraban unas grandes escaleras, a un lado de ellas había un letrero que decía algo como "antiguo orfanato a cargo de la señora... en 1..." inmediatamente sentí escalofríos bajar por toda mi espalda, la idea de un orfanato siempre me ha resultado de miedo, mirábamos todo sin hablar entre nosotros, decidimos subir las escaleras, al fin, la idea seguía siendo tomar fotos.
Antes de empezar a subir, se escucho en voz de mujer "a ver, otra vez" nos detuvimos y empezó a sonar una milonga, subimos rápido, en especial yo, no sabían que me apasiona el tango, la milonga y todo lo que tiene que ver con ese genero, aunque no por eso soy un gran conocedor.

Recuerdo que estando en el segundo piso, en la sala de la derecha se encontraba una pareja bailando, la mujer tenia el cabello coloreado de un naranja intenso y el señor un poco calvo vestido de negro, bailaban muy bien, era la primera vez que veía un tango tan de cerca, arriba colgaba un gran candelabro, la sala estaba cubierta de madera hasta la mitad, y en el fondo se encontraba un gran retrato de la señora, si, la señora del orfanato, era una niña, después me enteraría que tenia quince años cuando empezó a cuidar del lugar.

Recuerdo haber sonreído y guardado silencio, al finalizar la canción, mi amigo se acercó un poco mas y tomando su cámara con las dos manos, se las mostró a la pareja haciendo un movimiento hacia adelante en señal de que permitieran tomarles una foto, la pareja aceptó y posaron, la foto fue rápida y nos retiramos del lugar.

Recuerdo meses después haber regresado al museo, a la misma hora y solo, la música ya había comenzado, espere afuera, al salir la señora joven, delgada y de cabello de color me observó y me preguntó, ¿Te gusta el tango?.
Recuerdo haber comenzado mis clases ese mismo día, eramos pocos, pero ahí fue cuando comprendí que el destino si existe y que las cosas si suelen caer por su propio peso, pero sólo para hacerte saber que ahí están, lo demás depende de ti.

"Arrancame la vida con el ultimo beso de amor, arrancala, toma mi corazón, arrancame la vida y si acaso te hiere el dolor, ha de ser de no verme por que al fin tus ojos me los llevo yo"