miércoles, 7 de octubre de 2009

El regalo que nunca te di

Cierro los ojos y nos veo, nos recuerdo caminando ese domingo con el sol en nuestras caras, no sudábamos, era un calor cómodo, de los pocos que hay, viene a mi mente el centro de la ciudad, para hacerlo un poco mas nostálgico con tonos amarillos y olor a café, me preguntabas como llegaríamos hasta el zócalo, no sabias que vivía tan cerca de el, aun pienso que sigues sin ubicar el departamento, ninguno de los dos sabia que esa seria la ultima vez que desayunariamos juntos en el puerto y desde entonces hemos jurado repetirlo, pero aun seguimos esperando el momento.

Recuerdo la mesa junto al balcón, los chilaquiles y la poca preocupación por terminar de platicar de nada y todo al mismo tiempo, cosas que sólo nosotros podemos platicar y que sólo nosotros entendemos y es por eso que esta noche antes de dormirme, encontré la razón para escribir esto, es mi manera de compensarte el regalo de cumpleaños que nunca te di, gracias por los recuerdos.